Hoy he tenido el privilegio de compartir una jornada muy especial con los alumnos de Formación Profesional de Maristak Zalla, en Bizkaia, gracias a la colaboración de la Fundación Fenie Energía. Una sesión que no solo me permitió acercarles mi experiencia profesional, sino también transmitirles un mensaje que considero esencial: el sector energético necesita su talento, su visión y su energía más que nunca.

Vivimos un momento de transformación profunda. La transición energética, la digitalización, la eficiencia y la sostenibilidad están redefiniendo nuestro sector a una velocidad sin precedentes. Y en ese contexto, los estudiantes de FP que hoy se están formando tienen ante sí un futuro lleno de oportunidades reales, diversas y apasionantes.
Durante la conferencia, hablamos de tecnología, de nuevas competencias, de empleabilidad, de emprendimiento y, sobre todo, de actitud. Porque el conocimiento técnico que adquieren en su Ciclo Formativo es una base sólida, pero su capacidad para aprender, adaptarse y aportar valor será lo que marque la diferencia.
Quiero expresar un agradecimiento muy especial a:
- Aritz Aresti, Coordinador de FP del centro, por su implicación y visión educativa.
- Alazne Azaceta, miembro del equipo directivo, por su apoyo y cercanía.
Su compromiso con la formación de calidad es evidente, y el ambiente que se respira en Maristak Zalla confirma que están preparando a profesionales capaces de liderar el futuro del sector.
Me llevo la satisfacción de haber compartido una mañana inspiradora con jóvenes llenos de inquietudes y ganas de crecer. Y me quedo con la certeza de que, si siguen este camino, el futuro de la energía está en muy buenas manos.








