bonÀrea Guissona: un modelo empresarial con alma, formación y compromiso social

Visitar Guissona no es solo acercarse a uno de los mayores proyectos empresariales del país. Es entender cómo un modelo productivo puede crecer sin perder su esencia: el arraigo al territorio, el compromiso con las personas y la apuesta firme por la formación.

He tenido la oportunidad de conocer de cerca el ecosistema de bonÀrea, un referente que va mucho más allá del sector alimentario. Hablamos de un grupo que emplea a más de 6.500 personas, con cerca de 600 puntos de venta y una facturación de 2.680 millones de euros en 2024. Pero, sobre todo, hablamos de un modelo único que integra toda la cadena de valor, desde el origen hasta el consumidor.

🔄 Un momento de transición histórica

La visita coincide con un momento clave en la historia del grupo. Su fundador, Jaume Alsina, dejará la presidencia a los 92 años, dando paso a una nueva etapa liderada por su hijo, Ramon Alsina.

Este relevo generacional no solo simboliza continuidad, sino también la consolidación de un modelo que ha sabido evolucionar desde sus orígenes en 1959 con la cooperativa agropecuaria hasta convertirse en una corporación moderna, diversificada y profundamente arraigada al territorio.

🎓 Formación como eje estratégico: el Espacio “La Llavor”

Uno de los aspectos que más me ha impactado ha sido su apuesta decidida por la formación. El Espacio “La Llavor”, su nuevo centro formativo, representa una visión clara: las personas son el motor del crecimiento.

Este espacio no es solo un centro de formación, es una declaración de intenciones:

  • Formación continua para trabajadores
  • Desarrollo de talento interno
  • Conexión con la Formación Profesional
  • Impulso a la empleabilidad local

En un momento donde la FP está llamada a ser protagonista del desarrollo económico, iniciativas como esta demuestran que empresa y formación deben caminar juntas.

🤝 Mucho más que empresa: impacto social real

El modelo de bonÀrea es también un ejemplo de compromiso social:

  • Integración de cooperativistas y trabajadores en el capital
  • Servicios propios (financieros, médicos, aseguradores…)
  • Fuerte vinculación con el territorio

Este enfoque genera estabilidad, oportunidades y arraigo. No es casualidad que, en momentos complejos como el contexto de 2017, la compañía decidiera mantener su sede en Lleida.

🌱 Un ejemplo a seguir

Como divulgador de la Formación Profesional, salgo de Guissona con una idea clara: necesitamos más proyectos como este.

Empresas que:

  • Inviertan en formación
  • Crean en el talento joven
  • Generen impacto social
  • Y construyan futuro desde el territorio

Porque hablar de FP es hablar de oportunidades reales. Y bonÀrea es, sin duda, uno de los mejores ejemplos de ello.

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