Hace unos días tuve el privilegio de participar en la 13ª Semana de la Emprenedoria del Instituto Escuela de Trabajo de Lleida, compartiendo una charla con alumnado de Grado Superior de Formación Profesional en las especialidades de Medio Ambiente, Electricidad y Energías Renovables.
Una experiencia que, más allá de una intervención puntual, se convirtió en un auténtico espacio de conexión, reflexión y motivación compartida.

Desde el primer momento, tanto el alumnado como el profesorado demostraron una actitud ejemplar: interés, cercanía, participación activa y una complicidad que hizo que todo fluyera de manera natural. Es precisamente este tipo de entornos los que refuerzan la importancia de la Formación Profesional como motor de transformación social y económica.
Durante la sesión, tuve la oportunidad de aportar una visión clara y directa: la del mundo laboral que ya tienen “a tocar”. Les trasladé una realidad que a veces no se comunica con suficiente fuerza:
👉 sus perfiles profesionales están altamente demandados
👉 forman parte de sectores estratégicos para el presente y el futuro
👉 tienen ante sí oportunidades reales de desarrollo profesional y estabilidad
El ámbito de las instalaciones, la energía y el medio ambiente no solo es clave en la transición ecológica, sino que necesita urgentemente talento cualificado como el suyo.
Salí de Lleida con una sensación muy clara: el futuro está en buenas manos.
Quiero destacar también que esta experiencia fue posible gracias a la colaboración de Finder, una empresa “made in Europe” que apuesta firmemente por el talento joven, la formación y el desarrollo del sector.
Seguimos sumando esfuerzos entre centros educativos, empresas y profesionales para dignificar, impulsar y visibilizar la Formación Profesional.
Porque el futuro no se improvisa… se construye.