Recientemente he tenido la oportunidad de compartir una jornada sobre los valores técnicos, educativos y profesionales de la Formación Profesional con el alumnado del IES Felipe Trigo de Móstoles (Madrid). Un encuentro enriquecedor, cercano y muy necesario para seguir poniendo en valor una FP conectada con la realidad del mercado laboral y con los retos actuales del sector energético.
Durante la jornada hablamos de actitud, compromiso, formación continua y orgullo por la profesión, valores que hoy son tan importantes como el conocimiento técnico. La FP no solo forma en competencias, sino que prepara a personas capaces de adaptarse, crecer y aportar soluciones reales en un entorno en constante transformación.


Esta experiencia no habría sido posible sin la colaboración de MAXGE, una empresa que representa perfectamente la evolución del sector eléctrico. Desde sus inicios ligados a Retelec hasta su consolidación actual como división europea, MAXGE se ha convertido en una marca de referencia, demostrando que crecer, innovar y apostar por el talento joven pueden —y deben— ir de la mano.
Que las empresas estén al lado de los centros educativos y del alumnado de FP no es solo una acción de responsabilidad social; es una decisión estratégica. Apostar por la formación del nuevo talento profesional en el ámbito de la electricidad y las energías es, sin duda, ir por el buen camino para garantizar la sostenibilidad, la competitividad y el futuro del sector.
Mi agradecimiento al IES Felipe Trigo, a su profesorado y a su alumnado por la implicación, y a MAXGE por demostrar que cuando empresa y educación caminan juntas, el impacto es real y duradero.
La FP es presente.
La FP es futuro.
Y encuentros como este lo confirman.