Hay momentos que no solo se viven… se sienten.
Y la reciente conferencia junto al Gremi d’Instal·ladors de les Terres de l’Ebre, con su presidente Ricard Franc al frente, ha sido uno de ellos.
En el Institut de l’Ebre de Tortosa, compartimos una jornada con el alumnado de Formación Profesional de Grado Medio y Grado Superior que me reafirma en algo que llevo años defendiendo:
👉 El oficio de instalador no solo tiene futuro… es presente y está en auge.
Con el apoyo de Feníe Energía, pusimos en valor una profesión clave en la transición energética, en la sostenibilidad y en el bienestar de nuestra sociedad.

⚡ Mucho más que un oficio: una vocación
Ser instalador hoy significa ser:
- Integrador de tecnologías
- Especialista en energías
- Profesional imprescindible para hogares y empresas
- Agente activo del cambio energético
Estamos hablando de un perfil cada vez más valorado, más reconocido y con mayor prestigio social.
🧬 Un compromiso personal
Para mí, además, tiene un componente emocional profundo.
Soy descendiente de instaladores.
He crecido viendo el valor de este oficio, su impacto real en las personas y su dignidad.
Por eso lo defiendo a capa y espada.
Porque sé lo que aporta:
✔ Servicio esencial a la sociedad
✔ Oportunidades profesionales reales
✔ Desarrollo personal y técnico constante
🎓 Inspirar a los que vienen
Compartir esta jornada con jóvenes en FP ha sido clave.
Porque en sus manos está el futuro del sector.
Y es nuestra responsabilidad:
- Mostrarles el camino
- Darles referentes
- Reivindicar el orgullo de ser instalador
El futuro se construye desde el oficio
Hoy más que nunca necesitamos profesionales bien formados, comprometidos y orgullosos de su trabajo.
El instalador del siglo XXI no solo instala…
👉 transforma el mundo.
Gracias al Gremi, a su junta directiva, al Institut de l’Ebre y a Feníe Energía por hacerlo posible.
Seguimos.
Seguimos defendiendo.
Seguimos construyendo caminos.







