Ayer tuve la oportunidad de vivir una jornada muy especial participando como mentor voluntario en el acto de Final de Curso 2025/2026 celebrado en Sabadell, bajo el lema:
«Juntos hacemos camino, juntos impulsamos el futuro»
Un encuentro cargado de emociones, aprendizajes y esperanza, compartido con las 47 parejas de mentores y mentorados de los territorios de Terrassa y Sabadell, que han formado parte de este proyecto transformador impulsado por la Fundació Impulsa.

Durante el acto contamos con la participación de Francesc Roca Rosell, así como representantes de los ayuntamientos de Sabadell y Terrassa, y todo el equipo de la Fundació Impulsa, que trabaja incansablemente para dar oportunidades y acompañamiento al talento joven.
Para mí esta experiencia tiene un valor muy especial. Poder compartir camino con mi alumno mentorizado y ver su evolución personal y profesional es una de las grandes satisfacciones que me regala la Formación Profesional.
Creo firmemente en el potencial de los jóvenes. Muchas veces sólo necesitan alguien que les escuche, les oriente y les anime a creer en sí mismos. Acompañarlos desde que todavía son “diamantes en bruto” hasta que descubren su propio valor y empiezan a andar solos en el mundo laboral es, sin duda, una experiencia humana extraordinaria.
La FP sigue demostrando que es mucho más que una vía formativa: es una herramienta de transformación social, de igualdad de oportunidades y de construcción de futuro.
Este nuevo cierre de curso deja atrás muchas horas de trabajo, compromiso e ilusión, pero sobre todo deja a personas preparadas para afrontar nuevos retos profesionales y personales.
Continuaré apostando y trabajando por impulsar el talento joven, porque cuando un joven descubre su potencial… el futuro empieza a tomar forma.





